Festividades de Marzo en Perú
- 4 feb
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A veces, la rutina nos pasa por encima sin darnos cuenta. Entre el trabajo, los pendientes y el día a día, se nos va la energía y olvidamos lo bien que hace parar un rato, mirar alrededor y simplemente vivir. Por eso, tomarse un respiro no es un lujo: es necesario.
Marzo llega en el momento justo. El clima acompaña, los destinos están más tranquilos y, como si fuera poco, el calendario está lleno de fiestas y tradiciones que vale la pena vivir. Las celebraciones que se dan en este mes en distintas partes del Perú no solo son coloridas y alegres, también tienen alma. Son una mezcla de cultura, historia, música, comida… y sobre todo, ganas de compartir.
Escaparte en marzo no es solo hacer turismo. Es reconectar. Con el país, con su gente, con sabores que te sorprenden y con momentos que te recargan de verdad. A veces, lo único que hace falta es cerrar el correo, dejar el celular un rato y volver a estar presente. Y si el plan es en pareja, es importante que vean opciones de cuartos matrimoniales para que no tengan problemas con el alojamiento.
Disfruta de las festividades de Marzo en Perú
A continuación, te contamos cuáles son las celebraciones más importantes del mes, qué significan, qué actividades puedes disfrutar y por qué son una alternativa perfecta para despejarte sin salir del Perú.
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Semana Santa
Una de las festividades de marzo más significativas es la Semana Santa. Esta celebración religiosa tiene un enorme valor cultural y espiritual en el Perú, y se vive con especial intensidad en varias regiones del país. Más allá de su carácter religioso, se ha convertido en una oportunidad para viajar, descansar y vivir tradiciones que se mantienen intactas desde hace siglos.
En ciudades como Ayacucho, la Semana Santa es considerada una de las más importantes de Sudamérica. Durante esta festividad, la ciudad se transforma completamente: las calles se llenan de alfombras de flores, velas, incienso y música solemne. Las procesiones nocturnas, acompañadas de cantos y rezos, generan una atmósfera única que invita a la introspección y a desconectarse del ruido cotidiano.
Para quienes buscan un descanso más tranquilo, la Semana Santa dentro de las festividades de marzo también ofrece actividades relajantes como recorridos históricos, visitas a iglesias coloniales, mercados artesanales y espacios naturales cercanos. Además, es una época ideal para degustar la gastronomía tradicional de cuaresma, con platos preparados especialmente para estas fechas.
Desde el punto de vista del viajero estresado, esta festividad permite bajar el ritmo, caminar sin prisas, reflexionar y reconectar con uno mismo. No todo es movimiento: muchos aprovechan para alojarse en una habitación matrimonial y disfrutar de unos días de descanso total, lejos del tráfico y las reuniones interminables.
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Carnavales tardíos
Aunque los carnavales tienen su punto más alto en febrero, muchas regiones del país continúan celebrándolos durante los primeros días de marzo. Esto convierte a los carnavales en otra de las festividades de marzo más divertidas y liberadoras para quienes buscan romper con la rutina.
El carnaval es una celebración que simboliza la alegría, la abundancia y la renovación. En zonas andinas y del norte del país, esta festividad se vive con música, danzas tradicionales, juegos con agua, pintura y talco, creando un ambiente donde el estrés simplemente no tiene lugar.
En Cajamarca, por ejemplo, el carnaval es sinónimo de fiesta total. Comparsas, desfiles, concursos de disfraces y la famosa “yunza” (un árbol adornado con regalos que se baila alrededor hasta ser cortado) son parte central de la celebración. Participar en estas actividades es una forma directa de liberar tensiones, reírse sin culpa y sentirse parte de una comunidad alegre y acogedora.
Dentro de las festividades de marzo, los carnavales son ideales para viajes con amigos o en grupo. También son perfectos para familias que buscan experiencias distintas, ya que muchas personas optan por alojarse en una habitación familiar y disfrutar juntos de la fiesta, la gastronomía local y las tradiciones.
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Festival de la Vendimia de Ica
Entre las festividades de marzo más populares y esperadas se encuentra el Festival de la Vendimia, celebrado en Ica. Esta fiesta rinde homenaje a la cosecha de la uva y a la tradición vitivinícola de la región, siendo una mezcla perfecta de cultura, gastronomía y entretenimiento.
El significado de esta festividad está profundamente ligado al agradecimiento por los frutos de la tierra. Durante la vendimia, los visitantes pueden participar en el tradicional pisado de uvas, una experiencia divertida y simbólica que conecta con prácticas ancestrales. Además, se realizan ferias gastronómicas, conciertos, desfiles, catas de vino y pisco, y actividades artísticas para todas las edades.
Para quienes buscan desconectarse del trabajo, esta es una de las festividades de marzo más completas: clima cálido, paisajes desérticos, viñedos, buena comida y un ambiente relajado. Ica ofrece también actividades complementarias como paseos por la Huacachina, deportes de aventura y visitas a bodegas artesanales, lo que convierte el viaje en una experiencia variada y revitalizante.

Fiestas de agradecimiento por la cosecha
Dentro de las festividades de marzo, las fiestas de agradecimiento por la cosecha representan una de las tradiciones más auténticas del Perú andino. Estas celebraciones marcan el cierre del ciclo agrícola y expresan la gratitud de las comunidades hacia la tierra, considerada fuente de vida y sustento.
Durante estas festividades de marzo, se realizan rituales ancestrales como el pago a la tierra, danzas tradicionales, música andina y comidas comunitarias preparadas con productos recién cosechados. Muchas de estas actividades solo se desarrollan una vez al año, lo que las hace especialmente significativas.
Aunque no generan turismo masivo, sí atraen a viajeros interesados en cultura viva y turismo vivencial. Para quienes buscan alejarse del estrés del trabajo, estas festividades de marzo ofrecen tranquilidad, contacto con la naturaleza y una experiencia profunda de conexión cultural.

Señor de los Temblores
El Señor de los Temblores es una de las festividades de marzo más importantes del sur del Perú, especialmente en Cusco. Esta celebración religiosa tiene un profundo significado histórico y espiritual, ya que la imagen es considerada protectora de la ciudad.
Durante estas festividades de marzo, el Cusco se llena de fieles y visitantes que acompañan la procesión, participan en misas especiales y recorren calles decoradas con flores. Además del aspecto religioso, la ciudad vive un aumento notable de actividad turística, con ferias, gastronomía tradicional y mayor afluencia en hoteles y restaurantes.
Dentro de las festividades de marzo, esta celebración destaca por combinar fe, cultura y dinamismo urbano, siendo una excelente opción para quienes desean viajar, cambiar de rutina y vivir una experiencia cultural intensa.
¿Por qué viajar durante las festividades de marzo reduce el estrés?
Las festividades de marzo tienen una ventaja clave frente a otros momentos del año: no coinciden con la temporada alta tradicional. ¿Qué significa eso? Menos turistas, precios más accesibles y una experiencia mucho más relajada. Para quien viene arrastrando el cansancio del trabajo, eso se traduce en viajes tranquilos, atención más cercana y una conexión real con el entorno.
Además, este mes ofrece el equilibrio perfecto entre movimiento y pausa. Puedes sumarte a celebraciones más reflexivas como la Semana Santa, dejarte llevar por la energía vibrante de los carnavales o disfrutar de eventos como la Vendimia, donde la gastronomía y la cultura se mezclan con buen vino y tradición. Y si buscas dónde alojarte, siempre hay un buen hotel pensado para viajeros que quieren descansar sin complicaciones y sentirse cómodos desde el primer momento.
Todas las festividades de marzo tienen algo en común: invitan a soltar el control, disfrutar el momento y volver renovado.
Conclusión
Si sientes que el ritmo del día a día te está pasando factura, marzo puede ser el momento justo para soltar un poco. Este mes trae consigo algo más que fiestas: trae oportunidades para reconectar contigo, con lo que te rodea y con lo que a veces dejamos en pausa por la rutina.
Las celebraciones que se viven en marzo en distintas partes del Perú no son solo tradiciones; son abrazos colectivos, son motivos para sonreír, para compartir, para mirar con otros ojos. Hay procesiones que te tocan el alma, fiestas llenas de color y sabor, danzas que parecen contarte historias sin decir palabra, y vinos artesanales que saben mejor porque llevan historia dentro.
Salir en estas fechas no es solo cambiar de lugar, es cambiar de energía. Volver distinto. Con el corazón más liviano, la cabeza más clara y, quién sabe, hasta con nuevas historias que contar.
Así que la próxima vez que sientas que todo te pesa, acuérdate de esto: marzo tiene guardadas experiencias que no se repiten, listas para regalarte ese respiro que a veces hace toda la diferencia.
